La pila en mármol crema que tuvimos el gusto de elaborar en la primavera de 2015 supuso un pequeño respiro en la apretada economía que por aquellos tiempos sufríamos.

Su destino fue una casa de campo en la localidad de La Pobla Llarga (Valencia) y se colocaría en la zona de porche, en el acceso delantero de la casa.

Empleamos para este trabajo una pieza de mármol de tonos crema, extraído en la cantera de Barxeta, zona de aprovechamiento de este material desde hace miles de años.

La calidad de este mármol es muy buena y cuando se le da un buen acabado pulido, las vetas y dibujos que forma son espectaculares.

La pila en mármol crema que deseaba el cliente se cortó a unas medidas de 80 x 50 x 18 cm y el vaciado tenía una profundidad máxima de 14 cm.

El interior se elaboró con formas curvas y con un acabado pulido que realzaba los tonos naturales de esta piedra autóctona.

El exterior se pulió en las aristas y cantos superiores, dejando una cinta de 3 cm de anchura, que enmarcaba las caras vistas, con un acabado abujardado.

En la cara delantera se tallaron las iniciales de los clientes, como un detalle más de la personalización de la pila.

La pila se colocó sobre dos tabiques de ladrillo a una altura adecuada para cumplir perfectamente con su utilidad.

Esta forma de colocación es una de las más adecuadas, porque se trata de piezas con un peso considerable.

Si además, los ladrillos que conforman los tabiques se forran de azulejos, el resultado es muy aparente.

Existen muchas otras formas de poder apoyar una pieza como esta: suspendida sobre una estructura metálica, o sobre una ménsula de piedra.

También apoyada sobre otra pieza de piedra, a modo de pedestal, sobre un mueble de madera (bien sólido)…