La piedra en arquitectura ha supuesto durante muchísimo tiempo el material por excelencia.

También es cierto que desde hace muchos años, la piedra ha quedado relegada a un lugar mucho más secundario en cuanto a su utilización.

Las construcciones comenzaron a utilizar el hormigón y acero en sus estructuras, y un sinfín de materiales artificiales en todo el resto de elementos arquitectónicos.

Cuando la piedra era el material más importante en las estructuras de las construcciones es cuando se podía considerar como su edad de oro.

Esta utilización era muy variable según zonas y según el nivel arquitectónico-económico de la construcción en cuestión.

Lo de las zonas depende, evidentemente, de la facilidad del acceso a este material, puesto que está claro que por su peso el transporte no era tarea fácil.

Allí donde la piedra afloraba en cierta cantidad y tradicionalmente se había trabajado este noble material, se empleaba en las construcciones de manera más generalizada.

Lo del nivel arquitectónico-económico se refiere a que el trabajo de la piedra es costoso por su dureza y peso, y, por tanto, el coste económico de las obras con piedra es elevado comparado con otros materiales más fáciles de manipular.

Teniendo esto en cuenta, es fácil adivinar que se daba el caso que las construcciones humildes se levantaban con madera, adobe, tapial, mampostería y en las construcciones más importantes era empleada la piedra de forma más elaborada.

Estos formatos más elaborados suponían el empleo de sillares en los muros y todo un sinfín de elementos que conformaban arcos, bóvedas, escaleras, pináculos, arbotantes, tracerías, ménsulas, gárgolas, alféizares, etc.

LA PIEDRA EN ARQUITECTURA MODERNA

Hoy en día, el empleo de la piedra en arquitectura ya no tiene lugar en las estructuras, a no ser que se trate de reconstrucciones de elementos patrimoniales.

Su empleo arquitectónico queda relegado pues para usos mucho menos relevantes como pueden ser aplacados, vierteaguas, solados…

Las empresas de piedra y las personas que respetamos y apreciamos en profundidad este material seguimos apostando por su bondad en cualquiera de los usos que se le pueda dar.