Los morteros para piedra son el material de unión y relleno que, junto con la propia piedra, viene a conformar la fábrica, sea del tipo que sea.

Estas obras de fábrica realizadas en piedra tienen pues, excepto en la técnica de la piedra seca, un material que rellena las juntas entre piezas, sean estas del tamaño que sean.

Estas juntas, rellenas con el mortero tienen la función de llenar el espacio entre piedras, haciendo que el asiento de estas sea óptimo.

Es importante que siendo también un material que se adhiere en mayor o menor medida, una vez endurecido se mejora en gran medida la cohesión del conjunto.

Estos morteros para piedra pueden tener diferentes composiciones, pero básicamente siempre se trata de un árido, agua y un material conglomerante.

El árido es normalmente fino (arena o gravilla de reducido tamaño). El agua tiene que ser limpia, sin elementos orgánicos y no salina. Los conglomerantes utilizados son el yeso, cemento y la cal.

El yeso no tiene buen comportamiento ante la acción del agua. El cemento tiene la ventaja de que endurece con rapidez pero es demasiado rígido, no transpirable y crea problemas por las sales que contiene.

El mejor conglomerante en los morteros para piedra es la cal. Esto ha quedado demostrado a lo largo del tiempo por sus buenas características de transpirabilidad, plasticidad y comportamiento hidrófugo ante las inclemencias del exterior.

La cal puede ser hidráulica o aérea. La cal hidráulica, por su propia composición, endurece en un plazo menor de tiempo. La cal aérea utilizada en morteros puede tardar en endurecer semanas o meses.

Aparte de estos elementos básicos, a veces se añaden otros aditivos (hidrofugantes, retardantes de fraguado, etc), y también colorantes a base de tierras naturales para obtener el tono deseado.

Las juntas tienen diferentes anchuras dependiendo de la forma de los lechos de las piedras a unir y de diferentes criterios estéticos.

La mezcla para elaborar los morteros se hace de forma manual o con maquinaria (hormigoneras o batidoras).

Su aplicación se lleva a cabo con paletas, paletines, espátulas, o la herramienta que más se adecue al tipo de trabajo.