La piedra en la cocina se encuentra como un material empleado de forma natural desde que existe este espacio como tal.

Si hay un elemento de la cocina que ha destacado sobre los demás por su utilidad y versatilidad es la bancada o encimera.

Esta, que en la actualidad se viene elaborando en la mayoría de casos con materiales artificiales como los compactos de mármol o cuarzo, porcelánicos u otros, eran, en muchísimas ocasiones de mármol blanco y de granitos nacionales.

Hoy en día, si se trata de materiales naturales también se emplean todo tipo de mármoles, granitos y cuarcitas llegados de cualquier rincón del mundo.

Como hemos comentado, era muy empleado antes el mármol blanco de Macael para las encimeras, aunque como material resultaba vulnerable al ataque de ácidos como vinagre o zumo de cítricos, entre otros.

Esto, hoy en día, tiene soluciones sencillas, como la aplicación de productos protectores hidrofugantes y oleorepelentes.

Las pilas de cocina también era un elemento imprescindible, muchas veces de mármol blanco Macael en una pieza maciza, de alrededor de 20 centímetros de espesor y anchura variable, con uno o dos senos.

Actualmente, la mayoría ya son metálicas, en otros materiales artificiales o montadas con piezas de poco espesor.

La piedra en la cocina tenía y tiene un representante clásico como son los morteros, que otra vez estuvieron muy difundidos y volvían a ser de mármol blanco Macael, con su forma característica y diferentes tamaños.

Suelos y paredes también pueden estar recubiertos con baldosas de infinidad de tipos de piedra natural con acabado superficial preferentemente pulido (o al menos apomazado), que como en cualquier otra estancia procura un ambiente sano, con superficies no porosas.

Como podemos ver, existen muchos ejemplos de utilización de piedra en la cocina, y aún más, puesto que se emplea en multitud de usos de todo tipo.  Tantos como nos permita la imaginación…