La fuente y quemador en piedra de Calatorao a la que nos referimos en este artículo fueron concebidos por el constructor contratado por un cliente particular en la zona de La Ollería (Valencia).

Estas piezas destinadas a la zona de jardín de una vivienda unifamiliar en la zona de diseminado de la población nos fueron encargadas allá por el 2016.

En cuanto a la fuente, se trataba de unos cilindros de diferentes alturas en esta piedra singular.  Las piezas resultantes eran de un peso considerable puesto que las dimensiones iban de 60 a 80 cm de altura y alrededor de 35 cm de diámetro.

A estos cilindros hubo que hacerle unos taladros centrales para que se pudiese introducir la tubería de conducción del agua, y que esta pudiese salir en chorro por la parte superior.

La idea es que el agua se derramase por los laterales de los cilindros, a una zona en forma de balsa con poco nivel.

El quemador era una pieza tipo cuenco de cierto espesor, también con un taladro central, que permitiese pasar un tubo para el paso del gas inflamable.

La piedra de Calatorao es un material sedimentario, calizo que tiene un color muy oscuro y que, pulido, alcanza un tono casi negro, con un brillo sorprendente.

En algunas zonas, la piedra toma unos tonos algo rojizos y está surcada por vetas blancas estrechas más bien escasas.

Todas estas piezas se acabaron en su superficie exterior con un apiconado muy rústico, con un puntero grueso, para que su aspecto fuese lo más natural posible, en comunión con la naturaleza circundante.

En este caso, la idea de estas piezas vino dada por algunas que se venden con tamaños más pequeños, fabricadas con resinas y coloreadas para imitar a la piedra natural.

Nada que ver por supuesto con este material, surgido de las profundidades del subsuelo y que ha tardado en formarse millones de años…