En verano de 2011 recibimos el encargo de elaborar una fuente de mármol crema para colocarla en el patio de una casa en Daroca (Zaragoza).

La fuente de mármol en cuestión debía estar compuesta por dos piezas: un cuenco de planta circular, de 65 cm de diámetro, y un pedestal donde descansaba aquel, de 25 cm de altura y alrededor de 20 cm de diámetro.

La elección del material vino dada porque el cliente deseaba que fuese una piedra de la zona, por lo que decidimos que el mármol que se extraía en una zona cercana podía ser muy adecuado para este tipo de trabajo por ser un material muy poco poroso.

bloque de mármol seleccionado

Bloque inicial de mármol

Por tanto conseguimos un pequeño bloque, de medidas adecuadas, en las mismas canteras de Barxeta, con un tono crema-rosa según zonas.

El cuenco superior de la fuente de mármol, con una altura de 25 cm, tenía una forma cóncava, con un borde plano y la superficie lisa, que, una vez acabada se pulió manualmente.

fuente de mármol vuelta del revés

Desbastando los gajos del vaso

El exterior de este vaso debía tener forma de gajos, similar a una imagen que nos había facilitado el cliente, de manera que con la imagen y calculando medidas circulares fuimos perfilando estas formas mediante unas líneas de cierta profundidad primero y después redondeando toda la forma.

Una vez acabada esta forma exterior del vaso también procedimos a lijar y pulir la superficie, para que adquiriese el mismo tono que la parte interior.

el vaso de la fuente en proceso de pulido

Vaso listo para pulir el interior

El pedestal se cortó a una medida de altura para que el borde superior de la fuente de mármol quedase posicionada a unos 50 cm del suelo, y el diámetro se tenía que adecuar también a la base del cuenco, de forma plana.

A este pedestal se le dio una forma más ancha en la base, para proporcionar estabilidad al conjunto. La parte superior era circular y la planta inferior de forma octogonal.

Este pedestal además estaba taladrado por su centro para poder pasar un cable eléctrico. Este cable alimentaba a una pequeña bomba que recirculaba el agua al expulsarla por un tubo vertical.

Esta bomba estaba alojada en un hueco que se vació en la parte superior del pedestal.

A su vez, el vaso también estaba taladrado en el centro de su zona inferior y un rebaje albergaba una tapa circular que se podía retirar para tener acceso a la pequeña bomba.

Esta fuente de mármol tenía por tanto la capacidad de contener el sistema de recirculación de agua que manaba de su tubo central. Todo un logro de la paciencia y el buen gusto…