Los arcos que nos ocupan formaban parte de una serie de trabajos que llevamos a cabo a durante la remodelación de una casa unifamiliar en la zona de Viveros, en Valencia capital.
Este encargo llegó a final del año 2024. En él se incluían también una buena cantidad de vierteaguas de 5 cm de espesor, con la cara abujardada.
Junto a estas piezas se incorporaron dos sencillos arcos de piedra de poco espesor en las puertas de salida al patio, logrando un impacto decorativo destacado.
Se trataba de arcos de medio punto, de 105 cm de luz, 48 cm de canto y 6 cm de espesor, elaborados en piedra floresta, arenisca de grano fino, proveniente de Vinaixa, con acabado lijado.

También se incluían las jambas, con la misma piedra, espesor y acabado, para dar continuidad a todo el paso de la puerta. La altura de estas era de 205 cm.
Estos arcos aportaban un carácter rústico y a la vez moderno que combinaba perfectamente con el entorno y el estilo de la vivienda.
La elección de piedra de espesor reducido mantenía la ligereza visual, evitando que la estructura pareciese pesada u opresiva, permitiendo una integración armoniosa con el resto del diseño.
En este caso, los arcos actúan como elementos de transición entre los espacios interiores y exteriores, creando un marco visual que invita a disfrutar del patio y a potenciar la sensación de amplitud.
La textura natural de la piedra aporta calidez y autenticidad, resaltando detalles arquitectónicos que refuerzan el carácter histórico y cultural de esta zona de Valencia.
En conjunto, estos sencillos arcos no solo cumplen una función práctica, facilitando el acceso y delimitando áreas, sino que también enriquecen la estética de la vivienda, aportando un toque de tradición artesanal que enriquece la decoración y el ambiente general del hogar.



